Con el propósito de fortalecer las capacidades tecnológicas para la evaluación del estado de los módulos fotovoltaicos, ATAMOSTEC y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) desarrollan un trabajo colaborativo enfocado en la aplicación de la técnica de fotoluminiscencia, una herramienta que busca mejorar el diagnóstico y la evaluación de la condición de estos componentes fundamentales para la generación de energía solar.
La iniciativa forma parte del Programa Tecnológico ATAMOSTEC, financiado por la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), y considera el desarrollo de una nueva tecnología de inspección por parte de la Universidad Adolfo Ibáñez, institución coejecutora del programa, así como su posterior validación en la infraestructura de ATAMOSTEC y la transferencia de conocimientos a sus profesionales.
En este contexto, investigadores de la UAI realizaron una jornada de capacitación dirigida al equipo de operaciones de ATAMOSTEC, instancia que permitió compartir los avances técnicos y conocimientos adquiridos durante el desarrollo del proyecto, preparando las capacidades necesarias para su futura aplicación como servicio tecnológico.
Transferencia tecnológica para fortalecer la industria fotovoltaica
Federico Castillo, ingeniero civil mecánico e investigador jefe de la Universidad Adolfo Ibáñez, explicó que el trabajo busca desarrollar nuevas herramientas que permitan mejorar los procesos de inspección de instalaciones solares.
“Estamos trabajando en un proyecto que busca el desarrollo de un servicio de inspección de módulos fotovoltaicos. Esta semana estamos realizando una actividad de capacitación al área de operaciones de ATAMOSTEC, donde estamos transfiriendo el conocimiento adquirido y desarrollado en la Universidad Adolfo Ibáñez”, señaló.
El investigador agregó que el propósito central es incorporar la fotoluminiscencia como una técnica que contribuya a obtener mejores diagnósticos sobre la condición de los módulos.
“El objetivo de este proyecto es el desarrollo de un servicio que utiliza la fotoluminiscencia para mejorar el diagnóstico de módulos fotovoltaicos, permitiendo una mejor evaluación del estado de salud mediante esta técnica”, precisó Castillo.
La fotoluminiscencia permite estudiar la respuesta luminosa de los materiales semiconductores cuando son estimulados mediante una fuente de luz. Su aplicación en módulos fotovoltaicos ofrece oportunidades para identificar características y posibles defectos que afectan su condición, aportando información relevante para su evaluación técnica.
Del desarrollo científico a un nuevo servicio tecnológico
Por su parte, José Tapia, gerente de Operaciones de ATAMOSTEC, destacó la importancia de esta colaboración, que busca transformar los resultados de investigación en capacidades tecnológicas aplicables a las necesidades de la industria.
“Esta capacitación se enmarca en el Programa Tecnológico ATAMOSTEC, financiado por CORFO, donde ATAMOSTEC ha financiado al coejecutor Universidad Adolfo Ibáñez en el desarrollo de una nueva tecnología para poder evaluar el estado de salud de los módulos fotovoltaicos. Esta nueva tecnología que está siendo desarrollada por ellos es la técnica de fotoluminiscencia”, explicó.
Asimismo, Tapia enfatizó que el proyecto contempla distintas etapas, desde el desarrollo de la tecnología hasta su evaluación en condiciones de operación y la preparación de los equipos responsables de implementar el servicio.
“Ellos hacen el desarrollo de la tecnología, lo testeamos en nuestras instalaciones e infraestructura y el conocimiento es traspasado hacia nuestro equipo de operaciones para poder nosotros llevar este servicio a mercado”, sostuvo.
Este proceso de transferencia tecnológica constituye un paso relevante para vincular la investigación aplicada con las necesidades del sector fotovoltaico, fortaleciendo las capacidades de diagnóstico y evaluación de tecnologías solares.
A través de esta colaboración, ATAMOSTEC continúa impulsando el desarrollo y la validación de soluciones tecnológicas orientadas a mejorar el desempeño y la confiabilidad de los sistemas fotovoltaicos, contribuyendo al fortalecimiento de la industria solar y a la generación de nuevas capacidades tecnológicas desde Chile.
El trabajo conjunto con la Universidad Adolfo Ibáñez refleja, además, la importancia de la articulación entre instituciones académicas y centros tecnológicos para avanzar desde la investigación científica hacia servicios especializados que puedan responder a los desafíos de la transición energética.
Cabe destacar que ATAMOSTEC ya contaba con capacidades para realizar servicios de inspección y diagnóstico de módulos fotovoltaicos. Sin embargo, mediante el trabajo colaborativo con la Universidad Adolfo Ibáñez, este servicio ha sido perfeccionado a través de la incorporación de nuevo equipamiento y herramientas de software especializadas, que permiten fortalecer las capacidades de análisis y evaluación del estado de los módulos. Estos avances contribuyen a mejorar la precisión de los diagnósticos y ampliar las capacidades tecnológicas disponibles para la industria solar.